Un equipo de investigadores que trabaja en el Centro Bernstein de Neurociencia Computacional en Berlín, descubrió que el haz de nervios de la trompa de un elefante es una de las estructuras más grandes conocidas de su tipo. En su artículo, publicado en la revista Current Biology, el equipo describe su disección y estudio de múltiples cabezas de elefante y lo que aprendieron sobre la red nerviosa en el tronco.
La trompa de un elefante es ágil y la usa para muchos propósitos. Desde sorber agua de un lago, hasta agarrar ramitas de los árboles y arrojar tierra sobre su cuerpo para evitar que las moscas lo molesten o piquen. El tronco es una verdadera probóscide multitarea. En esta nueva investigación, los científicos han descubierto que el tronco también es mucho más sensible de lo que se pensaba.
Los investigadores sugieren que sus hallazgos indican que la trompa del elefante puede ser una de las partes más sensibles del reino animal
A lo largo de los siglos se ha trabajado mucho para aprender más sobre las partes animales sensibles conocidas, como las yemas de los dedos humanos, las narices de los perros y los bigotes de los roedores. Este equipo de investigadores se preguntó acerca de las trompas de los elefantes, una parte del cuerpo que no ha recibido tanta atención científica.
Para saber más sobre la trompa de elefante, los investigadores obtuvieron ocho cabezas de esta familia de mamíferos, tres asiáticas y cinco africanas. Todos habían muerto por causas naturales o fueron sacrificados debido a graves problemas de salud. Señalan que diseccionar la cabeza de un elefante es poco habitual, debido a su enorme tamaño. Los investigadores primero tuvieron que obtener herramientas y maquinaria especiales para realizar su trabajo.
Cada ganglio del trigémino tiene unos 400.000 nervios
Una de las principales áreas de enfoque fue el ganglio del trigémino, que es una red de nervios en el tronco y partes de la cara; los elefantes tienen dos de ellos. El equipo descubrió que cada uno pesaba aproximadamente 50 gramos. También encontraron que cada uno estaba compuesto por aproximadamente 400.000 nervios (axones), que es mucho más de lo esperado. El número fue sólo ligeramente inferior al del nervio óptico.
También encontraron que el nervio principal en el tronco tenía el triple del grosor del nervio óptico, lo que sugiere que se transportan grandes cantidades de información de un lado a otro.
La longitud de estos nervios es de unos 2,1 metros en elefantes adultos
Los investigadores sugieren que sus hallazgos indican que la trompa del elefante puede ser una de las partes más sensibles del reino animal. Caracterizan el ganglio del trigémino del elefante como una de las estructuras sensoriales primarias más grandes conocidas y apuntan a un alto grado de especialización táctil en los elefantes. La longitud de los nervios (axones) de las células ganglionares que inervan la punta del tronco es de alrededor de 2,1 m en elefantes adultos, de los cuales unos 50 cm discurren por el cráneo (hasta el agujero infraorbitario) y 1,6 m discurren por la trompa. El ganglio del trigémino del elefante está situado en la base del cráneo del elefante y está parcialmente encapsulado por hueso.
Fuente: Current Biology.